Uno de los propósitos fundamentales de la escuela es ofrecer a los estudiantes un espacio de profundización en la fe, tanto personal como comunitaria, para favorecer el encuentro con Jesucristo y entregar herramientas que les permitan seguirlo y anunciarlo de manera coherente en el mundo de hoy.
Durante la jornada se abordaron cuatro grandes contenidos que recorren las dimensiones esenciales de la fe cristiana: la antropología cristiana, con la pregunta «¿Por qué buscamos a Dios?»; la revelación, bajo el título «Dios sale al encuentro»; la cristología, presentada como «Cristo modelo»; y el seguimiento, expresado en la interrogante «¿Cuál es mi respuesta a Dios?».
La metodología de la escuela se inspira en las palabras de Jesús «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida». El Camino apela a la mente y al conocer; la Verdad al corazón, alimentando la vida de fe con la Palabra, la oración y la espiritualidad cristiana; y la Vida a las manos, mostrando una fe que se hace vida y que, ante cualquier situación, lleva a preguntarse «¿Qué haría Cristo en mi lugar?».
“Vivir la Escuela de la Fe, esta vez cursando último año, me ayudó a entender la necesidad de poner a Jesús como centro en todos los ámbitos de mi vida, entiendo que es el único que puede llenar mi vacío humano” – Comparte Noemí Mura de la Pastoral Viña del Mar.
De esta manera, el programa propone espacios de formación integral que no se limitan a exponer temas desde el conocimiento teológico, sino que constituyen una verdadera experiencia formativa a través de momentos personales y comunitarios de estudio, oración y puesta en práctica.