Durante dos días, 55 estudiantes de distintas sedes profundizaron en su relación con Dios a través de contenidos, dinámicas y espacios de oración.
La Dirección de Pastoral de Duoc UC realizó los días 26 y 27 de junio, en la Casa de Retiro Loyola, en Padre Hurtado, la Escuela de la Fe: Belén, un encuentro pensado para estudiantes de primer anuncio que buscan dar sus primeros pasos en un camino de fe personal. Se ofreció un espacio que busca la profundización en la fe personal y comunitaria, favorecer el encuentro personal con Jesucristo y entregar a los estudiantes herramientas que les permitan seguir y anunciar a Jesús de manera coherente en el mundo de hoy, para luego insertarse formar comunidades evangelizadoras.
Al cierre de la jornada, los propios estudiantes compartieron su experiencia que tuvo el encuentro en su vida de fe. Ante la pregunta ¿cómo te vas?, Karol Vera respondió que se iba «con la fe en Dios fortalecida», tras aprender que «una persona con Dios en su corazón puede hacer lo imposible, ser más fuerte y capaz para hacer cualquier cosa que uno se proponga»; agregó que «las dificultades siempre van a estar, pero con Dios será más llevadero y nos entregará las herramientas que necesitamos».
Otras respuestas apuntaron a la certeza de no caminar solos. Martina Vera dice «me voy con la claridad de que Dios está acompañándome en cada paso que doy”. Mientras Dalia Villalobos afirmó irse «tranquila, en paz y con mucho amor y ganas de cambiar mi vida a bien». Por último, Saintania Thomas resumió la vivencia de la escuela con una idea que fue parte de los contenidos trabajados: «hay que tener fe, no hay que buscar a Dios hay que dejar que nos encuentre».
Para lograr este tipo de experiencias, la escuela —que se realiza desde 2024 y que en esta versión cumplió su segundo año consecutivo— se sostiene en una metodología inspirada en el lenguaje del Papa Francisco, denominada Mente, Corazón y Manos, que busca que los contenidos de fe no queden solo en lo conceptual, sino que se traduzcan en experiencias concretas para los estudiantes.
Ese enfoque se tradujo en cuatro ejes que fueron desde lo más abstracto hasta lo más concreto: por qué buscamos a Dios (antropología cristiana), cómo Dios sale a nuestro encuentro (revelación), Cristo como modelo (cristología) y la respuesta personal que cada estudiante está llamado a dar (seguimiento). Charlas, dinámicas grupales y momentos de oración comunitaria fueron dando cuerpo a estos contenidos, hasta llegar al momento más desafiante de la jornada: un debate por comunidades en el que los estudiantes tuvieron que argumentar —Biblia y Youcat en mano— frente a problemáticas tan concretas como la enfermedad, la guerra, el hambre y la pobreza.
La Escuela de la Fe: Belén, buscó sembrar en los estudiantes el deseo de continuar profundizando su relación con Jesucristo y de integrarse activamente a las comunidades pastorales de sus sedes. La experiencia fue concebida como el inicio de un camino que invita a vivir la fe de manera auténtica, compartiéndola con otros y poniéndola al servicio de quienes más lo necesitan.
