Durante septiembre, la Iglesia en Chile celebra el Mes de la Palabra 2026 bajo el lema “Como María: escuchar, guardar, permanecer y anunciar”. En este contexto, la Pastoral Duoc UC invita a estudiantes y comunidades educativas a volver la mirada hacia la Biblia y preguntarse por el lugar que ocupa la Palabra de Dios en la vida cotidiana.
Septiembre no es solamente el mes de las Fiestas Patrias. Para la Iglesia Católica, este período también representa una oportunidad para renovar el encuentro con uno de los pilares de la vida cristiana: la Palabra de Dios.
La Iglesia en Chile celebra durante septiembre el Mes de la Palabra 2026 bajo el lema “Como María: escuchar, guardar, permanecer y anunciar”, una invitación que propone avanzar desde la lectura de las Escrituras hacia una experiencia capaz de incidir en la forma de vivir, relacionarse y servir a los demás.
En este contexto, la Pastoral Duoc UC se suma a un mes que invita a estudiantes, docentes y colaboradores a preguntarse cómo la Biblia puede dialogar con las experiencias, decisiones y desafíos de la vida cotidiana.
La celebración del Mes de la Biblia 2026 durante septiembre busca favorecer un mayor acercamiento de las comunidades cristianas a las Sagradas Escrituras y promover no solamente su lectura, sino también su comprensión y oración.
El énfasis adquiere especial relevancia en espacios educativos, donde la formación profesional convive diariamente con preguntas sobre el futuro, las relaciones humanas, el sentido del trabajo y la responsabilidad que cada persona asume frente a los demás.
Desde esa perspectiva, acercarse a la Biblia no implica separar la fe de la vida académica o profesional. Por el contrario, supone preguntarse cómo aquello que se lee puede iluminar decisiones concretas y la manera de relacionarse con quienes forman parte del entorno.
Uno de los desafíos que plantea el Mes de la Palabra es superar una aproximación exclusivamente intelectual a las Escrituras.
El lema escogido para 2026 “Como María: escuchar, guardar, permanecer y anunciar” propone cuatro acciones que van más allá de abrir un texto: escuchar lo que la Palabra comunica, conservarla, permanecer en ella y transmitirla a través de la propia vida.
Para un estudiante, esto puede traducirse en preguntas muy concretas: qué lugar ocupa la fe en sus decisiones, cómo se relaciona con sus compañeros, qué sentido entrega a su futura profesión y de qué manera los conocimientos adquiridos pueden ponerse al servicio de otras personas.
Uno de los principales obstáculos para acercarse a la Biblia puede ser pensar que es necesario comprenderla completamente desde el primer momento.
El Mes de la Biblia ofrece precisamente una oportunidad para comenzar ese camino desde lo cotidiano: dedicar un momento a la lectura, detenerse en un Evangelio, participar de espacios comunitarios o simplemente hacerse preguntas a partir de un pasaje.
En medio de las exigencias académicas, el trabajo y las responsabilidades personales, septiembre se presenta así como una oportunidad para recuperar el valor del silencio y la escucha.
Para la comunidad, la invitación de la Pastoral Duoc UC en este Mes de la Palabra 2026 plantea un desafío que no termina cuando finalice septiembre: hacer que la Palabra pueda ser llevada desde la lectura hacia las decisiones y relaciones que forman parte de cada jornada.
